Arcusin
Arcusin abre un nuevo diálogo entre industria y diseño.
El nuevo proyecto de Susanna Cots unen los valores de la industria con la sensibilidad del diseño.
El tiempo, en un entorno industrial, tiene como valores la exactitud y la precisión. Unos valores que hablan de lo mecánico como antítesis a lo creativo. Dos conceptos que Susanna Cots quiso unir en el diseño de las nuevas instalaciones de la empresa Arcusin.
El primer guiño a esta unión fue la sincronía con el número que se congeló al tomar la foto finish de finalización del proyecto: 14:14. Un tiempo casi espiritual para un espacio tan mecánico.
Siguiendo con los elementos que simbolizan la perfecta sincronía entre el diseño y el entorno industrial, encontramos los cubos, un sello de la interiorista y a la vez marca del diseño de los fabricantes de maquinaria.
Distribución que conecta con un efecto simétrico.
El proyecto partió de crear unas oficinas que se pudieran comunicar a nivel visual con el taller. La propuesta nació de un cubo gigante, con el propósito de albergar tres cubículos que facilitarán esta conexión.
El cubo central, dedicado al espacio de reuniones y que cuenta con una iluminación específica para favorecer la concentración y el silencio, ejerce de eje que proyecta una simetría a cada lado. Creando dos cubos o bloques de puestos de trabajo abiertos que se comunican por un pasillo que une transversalmente todo el cubículo.
Las oficinas, ubicadas en un lateral de la nave, suponen el punto de encuentro de la concentración y la creatividad. La empresa deja de ser solo un lugar de trabajo para convertirse en una experiencia que trasciende la productividad y se vive con los sentidos.
El silencio como un lujo imprescindible.
En el núcleo de este proyecto encontramos una premisa: el silencio es necesario, incluso (más) en un entorno industrial. Para conseguirlo, la diseñadora no solo se vale de la distribución, sino que aún la elección de materiales y la iluminación para crear un entorno donde trabajar es también disfrutar.
Un diseño que abraza la dualidad.
En 14:14, diseño e industria no compiten, dialogan. Las líneas limpias, los materiales nobles y los detalles cuidadosamente integrados convierten el espacio en un reflejo de la dualidad entre lo mecánico y lo humano.
Aquí, el entorno industrial no se esconde, sino que se integra como parte esencial del diseño.
Un lugar que trasciende su función.
Más allá de ser oficinas, 14:14 se presenta como un espacio de conexión. Conexión con el tiempo, con el entorno, y con las personas que lo habitan. Este proyecto demuestra que la estética, en un entorno industrial, cuenta con los mismos valores funcionales y emocionales que en cualquier proyecto contract.
El nuevo proyecto de Susanna Cots unen los valores de la industria con la sensibilidad del diseño.
El tiempo, en un entorno industrial, tiene como valores la exactitud y la precisión. Unos valores que hablan de lo mecánico como antítesis a lo creativo. Dos conceptos que Susanna Cots quiso unir en el diseño de las nuevas instalaciones de la empresa Arcusin.
El primer guiño a esta unión fue la sincronía con el número que se congeló al tomar la foto finish de finalización del proyecto: 14:14. Un tiempo casi espiritual para un espacio tan mecánico.
Siguiendo con los elementos que simbolizan la perfecta sincronía entre el diseño y el entorno industrial, encontramos los cubos, un sello de la interiorista y a la vez marca del diseño de los fabricantes de maquinaria.
Distribución que conecta con un efecto simétrico.
El proyecto partió de crear unas oficinas que se pudieran comunicar a nivel visual con el taller. La propuesta nació de un cubo gigante, con el propósito de albergar tres cubículos que facilitarán esta conexión.
El cubo central, dedicado al espacio de reuniones y que cuenta con una iluminación específica para favorecer la concentración y el silencio, ejerce de eje que proyecta una simetría a cada lado. Creando dos cubos o bloques de puestos de trabajo abiertos que se comunican por un pasillo que une transversalmente todo el cubículo.
Las oficinas, ubicadas en un lateral de la nave, suponen el punto de encuentro de la concentración y la creatividad. La empresa deja de ser solo un lugar de trabajo para convertirse en una experiencia que trasciende la productividad y se vive con los sentidos.
El silencio como un lujo imprescindible.
En el núcleo de este proyecto encontramos una premisa: el silencio es necesario, incluso (más) en un entorno industrial. Para conseguirlo, la diseñadora no solo se vale de la distribución, sino que aún la elección de materiales y la iluminación para crear un entorno donde trabajar es también disfrutar.
Un diseño que abraza la dualidad.
En 14:14, diseño e industria no compiten, dialogan. Las líneas limpias, los materiales nobles y los detalles cuidadosamente integrados convierten el espacio en un reflejo de la dualidad entre lo mecánico y lo humano.
Aquí, el entorno industrial no se esconde, sino que se integra como parte esencial del diseño.
Un lugar que trasciende su función.
Más allá de ser oficinas, 14:14 se presenta como un espacio de conexión. Conexión con el tiempo, con el entorno, y con las personas que lo habitan. Este proyecto demuestra que la estética, en un entorno industrial, cuenta con los mismos valores funcionales y emocionales que en cualquier proyecto contract.
Project Year: 2024